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3 ritmos que marcaron el desarrollo del reggaetón

Conoce cómo se originaron estos sonidos y las canciones más icónicas.
By Gianna Tomassini
septiembre.01.2026

Seguramente, tan pronto lo escuchas, lo identificas rápidamente: “Tum-pa-tum-pa”. Es el corazón rítmico del reggaetón.

Pero antes de convertirse en el ADN sonoro de uno de los géneros musicales más populares del mundo, este ritmo surgió y evolucionó a través de distintas tradiciones musicales del Caribe, donde fue transformándose hasta dar origen al patrón rítmico que hoy identifica al reggaetón.

Aunque relativamente joven, este género musical cuenta con una rica historia de ritmos y patrones que productores y pioneros han utilizado una y otra vez a lo largo de miles de canciones.

Su raíz proviene de Jamaica por medio de las pistas y ritmos conocidos como riddims

Conocer la historia y el contexto de estos ritmos es importante, pero también lo es entender qué los hace tan pegajosos y duraderos dentro del género.

En esta lista exploramos tres ritmos fundamentales del reggaetón que todo amante de la música urbana debería conocer. 

El “Fish Market riddim”

    El “Fish Market riddim”, también conocido como el “Dem Bow riddim”, sin duda, fue fundamental para el nacimiento y eventual expansión del reggaetón a nivel mundial.

    Este riddim fue creado por los productores Stevie & Clevie en 1989 y utilizado por primera vez en el sencillo “Poco Man Jam”, del intérprete Gregory Peck. 

    Pero un año más tarde, el patrón rítmico generó mayor popularidad con el lanzamiento de “Dem Bow”, un tema de corte homofóbico y antiimperialista del intérprete jamaiquino Shabba Ranks que utilizó partes del “Fish Market riddim”.

    En ella se escucha el característico patrón sincopado de batería que más tarde serviría como base para gran parte del reggaetón. 

    Este ritmo luego viajó entre Panamá, Nueva York y Puerto Rico, donde diferentes artistas, utilizando este ritmo como base, hicieron sus propias versiones del sonido jamaiquino. Por ejemplo, el artista panameño Nando Boom hizo su propia versión en el tema, «Ellos Benia», en 1990.

    “El Dem Bow Riddim es, en pocas palabras, la base del ritmo del reggaetón. Gracias a ese ritmo y a los intercambios culturales que se dieron en Nueva York, junto con la influencia del reggae en español de Panamá y el hip-hop, a finales de la década del 1980 y principios de los 90, los puertorriqueños pudieron traer esos sonidos a Puerto Rico”, dijo Natalia Merced, directora de Hasta Bajo’ Project, una organización que se dedica a rescatar y preservar la historia del reggaetón. 

    Al llegar a Puerto Rico durante la década de 1990, este sonido pasó a conocerse como “underground”, una escena musical emergente que circulaba principalmente en espacios urbanos y alternativos.

    A partir de esa base, comenzó a desarrollarse en la isla donde evolucionó de la mano de una nueva generación de DJ y artistas para convertirse en el reggaetón que conocemos hoy. 

    “El underground se basaba mucho en samples de otras canciones, pero con el tiempo el género quiso seguir innovando y desarrollándose.

    Por eso, los productores comenzaron a crear sonidos propios, lo que también les permitió hacer una música más bailable y comercializable dentro del contexto cultural de Puerto Rico”, agregó Merced. 

    Recientemente, una disputa masiva por derechos de autor presentada por la sucesión de Stevie y Cleveland Browne (Clevie) ha vuelto a poner en el centro de la conversación al “Fish-Market Riddim”.

    Los demandantes alegan que cerca de 1,800 canciones de reggaetón, de más de 100 artistas entre ellos Bad Bunny y Daddy Yankee, supuestamente utilizaron ilegalmente el arreglo de percusión de su ritmo. 

    El “Bam Bam Riddim”

      El ritmo «Bam Bam», famoso por haber sido producido por el legendario dúo de reggae Sly & Robbie a principios de la década de 1990, es un ritmo de dancehall digital minimalista y revolucionario.

      Basado en el tema “Bam Bam” de Toots and the Maytals (1966), este patrón rítmico ganó popularidad en el dancehall de la década del 90, particularmente gracias al éxito del tema “Murder She Wrote” de Chaka Demus & Pliers.

      El ritmo comenzó a conocerse como el “Murder She Wrote Riddim” y pasó a formar parte de los inicios del reggaetón. 

      Su influencia fue tan grande que este patrón rítmico apareció en numerosos temas emblemáticos de la primera etapa del reggaetón, entre ellos “Guatauba” de Plan B, “La Barría” de Wisin & Yandel, “Yamilette” de Daddy Yankee y “Un domingo por la tarde”, de Wiso G, entre muchos otros. 

      “El Bam Bam Riddim fue extremadamente influyente en el reggaetón. Es la base de muchas canciones del underground y, más adelante, también del reggaetón. Siempre pienso en ‘Hasta Abajo’, de Don Omar, como un ejemplo claro: una canción sumamente icónica y popular que utiliza ese riddim como base”, comentó Merced.

      «Murder she wrote», de Chaka Demus & Pliers:

      El “Liquid Riddim”

        El Liquid Riddim, producido por el productor jamaiquino Jeremy Harding, marcó un momento importante en la evolución del dancehall debido a su producción innovadora.

        El riddim comienza con una distintiva secuencia de clavicémbalo o harpsichord que rápidamente da paso a un ritmo bailable y enérgico, convirtiéndose en una de las bases instrumentales más reconocibles de finales de la década de 1990. 

        Sobre este patrón rítmico surgieron éxitos como “Can You Do the Work?”, de Sean Paul y Ce’Cile y Tanto Metro & Devonte con “Give it to her”. 

        Luego, en 2003, la intérprete puertorriqueña Ivy Queen con su tema, “Quiero bailar, sampleó partes del “Liquid Riddim” de Harding.

        El sencillo de la rapera boricua es considerado una de las canciones más importantes del género y se convirtió en un himno femenino de libertad en la pista de baile y que, al mismo tiempo, aboga por el consentimiento ante todo.   

        “Can You Do the Work?”, de Sean Paul y Ce’Cile:

        El reggaetón del futuro

        Lejos de ser un género estático, el reggaetón sigue expandiendo sus posibilidades sonoras mientras reafirma su lugar como una de las expresiones más influyentes de la música puertorriqueña.

        “La música toma rutas impredecibles, pero después de ver lo que ha representado la ola de DeBÍ TiRAR MáS FOToS (de Bad Bunny) y Cosa Nuestra (de Rauw Alejandro) creo que existe una intención de posicionar el reggaetón como un producto propio de la cultura puertorriqueña, al mismo nivel que la salsa, la bomba y la plena”, indicó Merced.

        Entre nuevas influencias y un legado que continúa creciendo, el reggaetón ha mantenido su capacidad de reinventarse sin perder de vista las raíces que marcaron su origen.

        “A partir de ahí, esta nueva generación de reggaetoneros tomará esos géneros como referentes y aprovechará ese legado musical para seguir impulsando e innovando el género”, continuó. 

        Merced, además, recalcó que el reggaetón sigue en constante evolución al seguir tomando influencias de otras corrientes musicales. 

        “También hay mucha influencia de otros países, como el rap y el trap estadounidense. Hoy en día ya no se puede hablar del reggaetón como un solo género, sino de distintos estilos y subgéneros que continúan cambiando, mientras nuevos artistas siguen encontrando y construyendo su propio nicho dentro de lo que hoy conocemos como reggaetón”, dijo. 

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